Fecha de publicación: 08/06/2017
Saludos
Rodrigo González Fernández
Diplomado en "Responsabilidad Social Empresarial" de la ONU
Diplomado en "Gestión del Conocimiento" de la ONU
- Siguenos en twitter: @rogofe47Chile
Santiago- Chile
Rodrigo González Fernández, luego de haber estudiado Derecho y habiendo tenido como profesor a Don Jorge Mario Quinzio Figueiredo, TENEMOS ESPECIAL CARIÑO AL DERECHO CONSTITUCIONAL Y A LO QUE LOS PARTIDOS POLITICOS SIGNIFICAN PARA LA DEMOCRACIA Buscamos difundir ,entre otras cosas , el Marketing politico 2.0 Celular: 9.3934521santiago.Chile
Fecha de publicación: 08/06/2017
Tras el comentado impasse que tuvo en su participación en el programa Tolerancia Cero del domingo, Manuel José Ossandón decidió tirar el mantel. Desde ese día, en varias entrevistas se ha dedicado a explicar por qué no fue capaz de contestar algunas de las preguntas que le hicieron en el espacio de Chilevisión, pero también a lanzar dardos a su más duro competidor en las primarias de Chile Vamos: Sebastián Piñera.
"Yo no me las sé todas, pero tengo otras cosas con las que sí me diferencio fuertemente con el candidato que compito. Yo no tengo ni prontuario, no estoy formalizado, no tengo idea y no te puedo dar una clase de cómo eludir impuestos, porque no lo he hecho", fueron algunos de sus ataques.
En entrevista con "El Líbero", el coordinador de la campaña del ex Mandatario, Andrés Chadwick, se refiere a la estrategia del senador ex RN y señala que sus imputaciones son "falsas". Asimismo, el ex ministro del Interior aborda el cuestionado comentario de Piñera sobre el espionaje en la Sofofa, los resultados de la encuesta CEP y lanza críticas al gobierno por no haber hecho una correcta difusión de las primarias del próximo 2 de julio. A su juicio, como la Nueva Mayoría no participará, "el gobierno no va a manifestar ningún interés en la primaria y, por ellos, ojalá que fuera a votar la menor cantidad de gente posible".
– ¿Qué le parecen las declaraciones de Ossandón?
– Son declaraciones falsas. Pero nuestro propósito, y así lo ha dicho Sebastián Piñera, es que no vamos a hacer declaraciones ni vamos a emitir opiniones sobre los candidatos con los que estamos compitiendo en Chile Vamos, como es el caso de Manuel José Ossandón o de Felipe Kast. Sólo pedimos que como somos parte de una misma coalición, mantengamos algo que es básico, que es decir la verdad, respetarnos mutuamente y hacer un debate de ideas y de propuestas. Eso es lo que potencia a una coalición y lo que le da su espíritu, su sentido. Es, por ejemplo, como se está dando la campaña con Felipe Kast, que está en ese marco, de respeto, de ideas, no de descalificaciones y menos de falsedades. Pero nosotros estando en la primaria no vamos a hacer declaraciones sobre el senador Ossandón; sólo me gustaría señalar que si alguien se aleja de eso, lo único que hace es favorecer al candidato de la Nueva Mayoría.
– ¿Pero este tipo de declaraciones no generan un ambiente adverso previo a los debates de las primarias?
– Los debates son debates y, en ese sentido, esperamos que se den en el marco de una coalición que está confrontando ideas y eso implica respeto y debate de ideas y no mentiras ni descalificaciones. Es como el marco mínimo que se debe dar. Pero las personas sabrán evaluar quiénes están realmente comprometidos por hacer un cambio en el país y aquellos que están con objetivos diferentes.
– Además, Ossandón dijo que asumió un compromiso que fue un "error", refiriéndose a las primarias, y que lo hizo para "no destruir a un sector"
– Hay un compromiso firmado en Chile Vamos de los candidatos que se presentaron a la primaria, de mantener las reglas del juego propias de una coalición y del compromiso recíproco de apoyo con posterioridad a quien resulte triunfador. Yo espero que esos compromisos se puedan honrar. Cada uno es responsable de cumplir con la palabra empeñada.
– El ex Presidente el fin de semana dijo que el escándalo de espionaje en la Sofofa tiene que ver con "relaciones de pareja". ¿Fue un comentario desafortunado?
– Fue solo un comentario. Dejemos que el Ministerio Público complete la investigación y aclare definitivamente este tema.
– Varios han sido críticos con el ex Presidente sobre este tema. ¿No cree que son temáticas de las que se debería mantener al margen un candidato si es que no tiene antecedentes concretos?
– Cuando uno está todo el día en los medios de comunicación perfectamente nos puede ocurrir que hagamos algún tipo de comentario, lo importante es que inmediatamente el Presidente salió a precisar y rectificar para que no se generara ninguna confusión.
– ¿Qué le parece el reto que recibió Piñera por parte de Andrónico Luksic en Twitter?
– Él señaló que la sopa ya tenía muchos pelos, que no había que echarle más, y está en su legítimo derecho de dar esa opinión a través de Twitter, medio en que lo ha hecho muy bien y tiene muchos seguidores. Es una opinión respetable y que ayuda para mejorar.
– Una vez revisados los resultados de la encuesta CEP ¿Qué conclusiones sacan? ¿Terminaron siendo mejor de lo esperado?
– Creo que la CEP fue una muy buena encuesta para Sebastián Piñera. Si es que fue mejor de lo esperado, es difícil responderlo, porque de alguna forma la encuesta Adimark y Cadem ya iban marcando una tendencia favorable. En la CEP se marca una diferencia significativa con Alejandro Guillier y si uno lleva los resultados a base cien, es decir, tomando el universo de aquellos que manifiestan una opinión y apoyo expreso a los candidatos, se marca una tendencia de fuerte respaldo para el liderazgo de Sebastián Piñera, por sobre el 40% de apoyo. No fue una sorpresa porque el presidente está recorriendo el país, conectado con las prioridades de las personas y una mayoría importante cree que es el mejor candidato para que el país vuelva a progresar.
– ¿Cómo ve el escenario de segunda vuelta? En la CEP, Sebastián Piñera le gana considerablemente a Carolina Goic, pero Alejandro Guillier es competitivo…
– Las preguntas sobre segunda vuelta indican una preferencia muy fuerte para Sebastián Piñera cuando se enfrenta con Carolina Goic y Alejandro Guillier, lo que es muy relevante, ya que de todas formas será una segunda vuelta estrecha. Sabemos que será una campaña dura y, por eso, más allá de las tendencias positivas a favor, no dejaremos ni un solo día de trabajar con toda intensidad, porque a todo evento será un resultado competitivo.
– Pero la diferencia con Guillier no es tan grande. ¿No le genera inquietud?
– Salvo lo que ocurrió con la elección de la Presidenta Bachelet en 2013, donde hubo una diferencia mayor, las segundas vueltas son competitivas y eso ocurrirá seguramente este año. La tendencia es positiva para Sebastián Piñera pero reitero que estamos trabajando con toda la energía, sin pensar en que esto será fácil, todo lo contrario. Frente a Alejandro Guillier o quien sea, nos esforzaremos al máximo para tener una alta votación.
– Hay algunos que dicen que en el "piñerismo" prefieren competir con Beatriz Sánchez en una segunda vuelta ¿Cómo ve lo que ha ocurrido con ella? ¿Se puede hablar de un fenómeno?
– Es difícil decir cuáles son los escenarios más o menos convenientes. Cuando existe segunda vuelta, te puede resultar a veces un escenario más conveniente porque se produce una mayor distribución de votos en una primera vuelta, pero sobre la base que nosotros trabajamos, y que es que va a existir una segunda vuelta, ese escenario vuelve a ser muy competitivo. Ahora, yo no hablaría de un fenómeno de Beatriz Sánchez, porque si uno toma lo que fue Marco Enríquez-Ominami, uno sabe que en nuestro universo electoral hay una tendencia, hay un voto, y que en el caso de MEO llegó a estar en un 20%. Es una opción distinta de los grandes conglomerados de Chile Vamos o de la Nueva Mayoría, una opción de una izquierda más radicalizada, más fuertemente ideologizada y, al mismo tiempo, algo que tiende a representar en alguna forma lo distinto del sistema. Eso en Chile tiene un espacio, y yo creo que Beatriz Sánchez y el Frente Amplio están buscando coparlo y eso les ha permitido avanzar, pero no es novedad. MEO ese espacio lo copó y lo hizo en la elección presidencial y de forma bastante más amplia que lo que hasta el momento ha logrado hacer Beatriz Sánchez.
– ¿Cómo se capitaliza el mal momento de la Nueva Mayoría? No participarán en primarias, tienen dos candidatos presidenciales, un gobierno mal evaluado y el Frente Amplio les roba una parte del electorado de izquierda…
– La Nueva Mayoría, o lo que queda de la Nueva Mayoría, porque ya es difícil saber qué es y qué es lo que queda, cometió un error político muy profundo en no poder tener una opción de primarias entre ellos y resolver su candidato presidencial internamente, a través de una primaria. No sólo porque hoy día hablar de Nueva Mayoría es hablar de una entelequia, que uno no sabe lo que es; no sólo porque se produce esta división entre Guillier y Goic, sino que además porque ellos pierden un espacio político muy importante frente a la opinión pública, porque el hecho de tener una primaria permite dar a conocer con más fuerza las propuestas, tener más espacios públicos para efectos de dar a conocer lo que le estás proponiendo al país, tener capacidad de movilización, de mística, de motivación, que genera siempre una campaña y tener más espacios en televisión. Entonces, ellos quedan en una debilidad al no tener esa primaria, pero la debilidad más profunda es la división que se le ha producido y se hace evidente para la ciudadanía.
– ¿Hay preocupación por la cantidad de gente que vaya a votar en las primarias? Se ha dicho que el exceso de triunfalismo podría jugar en contra…
– En toda primaria cualquier bloque político aspira a tener un número de participantes y de votantes importantes. Tenemos aspiraciones y hemos fijado algunas muy altas, ambiciosas, porque queremos a través de ellas motivar a las personas a ir a votar y a entender que nuestra primaria tiene que ser un instrumento para potenciar la elección presidencial el 19 de noviembre. Por eso buscamos motivar a las personas para que sientan que nuestra opción de Chile Vamos es un instrumento que puede ser muy útil para potenciar la candidatura presidencial. Votar el 2 de julio por Sebastián Piñera es la mejor manera de potenciar la primera y la segunda vuelta. El peor enemigo es el triunfalismo y, por lo tanto, hay que dar vuelta cualquier asomo de exitismo y transformarlo en una responsabilidad, en una exigencia de participar en las primarias y por nuestra opción, que es el presidente Piñera. Por otra parte, dado que la NM no tiene primarias, me imagino que la publicidad de esta, de los locales de votación, que en parte lo hace el Servel, y en donde el gobierno tiene una capacidad comunicacional importante, obviamente que no van a manifestar ningún interés en la primaria y, por ellos, ojalá que fuera a votar la menor cantidad de gente posible, entonces no van a desarrollar ninguna acción comunicacional para efectos de potenciar o de informar. No vamos a tener ningún punto de prensa en La Moneda señalando y dando a conocer información sobre el día de la primaria, de los locales de votación, sobre las formas de transporte, no. Vamos a tener al Gobierno mudo ¿por qué? porque ellos no tienen primarias.
– ¿Hay alguna meta que se han auto impuesto?
– No, nosotros lo que hemos ido señalando más bien es por comunas, por zonas. En la última primaria entre Andrés Allamand y Pablo Longueira votaron algo más de 700 mil personas. Creo que si nos acercamos o superamos esos resultados, ya sería una buena participación. Ambicionamos más, y para eso es que estamos trabajando con mucha intensidad.
– ¿Una baja participación podría dejar al candidato mal posicionado?
– Todos queremos que la participación sea la mayor posible. Además, los escenarios son distintos, acá no hay primarias en la Nueva Mayoría, por lo tanto no tenemos un gobierno desplegado comunicacionalmente para generar que la gente vaya a votar y es primera vez que ocurre. Por lo tanto, tenemos una primaria atípica. Entonces ¿cuánta es la gente que va a ir a participar en una primaria que tiene estas condiciones? Hay un signo de interrogación, nosotros nos hemos fijado metas ambiciosas pero, nuestro referente está en lo que fue la primaria nuestra la vez anterior.
– ¿Cómo piensan movilizar a la gente?
– A través de toda la estructura de Chile Vamos, nosotros tenemos nuestra campaña con la participación de todos y, por lo tanto, están trabajando hoy día toda la estructura de la dirigencia de los partidos, de los alcaldes, concejales, cores, senadores y diputados. Todos, todos trabajando en la campaña de Sebastián Piñera y completamente integrados y coordinados con los partidos, en este caso RN, la UDI y el PRI, que son los que están apoyando la candidatura de Piñera.
– ¿Cuál es la estrategia de esta campaña de primarias?
– Ahora estamos a mil, en todo lo que es el despliegue territorial de la campaña, para efectos de tener la mayor presencia pública precisamente para informar de la necesidad de la votación de la primaria del 2 de julio; movilizando a nuestra gente para poder comprometer a las personas para ir a votar. El Presidente en este tiempo sigue con lo que ha sido su agenda desde que comunicó que iba a ser candidato presidencial, que es la agenda fundamentalmente de giras, para efectos de tener el mayor contacto directo con las distintas personas en regiones y en las comunas de la región Metropolitana. Además de las propuestas, que es donde nos hemos querido ir centrando en los temas prioritarios para los chilenos: combatir la delincuencia, mejorar las pensiones, la salud, la educación y volver a crear empleos y que el país progrese para todos.

En una sociedad democrática la libertad de expresión es fundamental; significa una auténtica garantía de participación de las personas en la cosa pública aunque no ostenten cargos, además de asegurar el escrutinio sobre los órganos del Estado y la competencia entre ideas y propuestas, lo cual es propio del pluralismo democrático.
Una difícil tarea ha sido definir los contenidos y límites de la libertad de expresión, pues hay espacios en que puede intersectarse con otros derechos, tales como la honra, la privacidad y la propia imagen. Ello ha motivado la necesidad de que los jueces y legisladores empleen sus esfuerzos en solucionar eventuales conflictos, acudiéndose a la ponderación entre unos derechos y otros, evitando su jerarquización a priori.
Sin embargo, hay mensajes o expresiones que se mueven en las fronteras de este derecho y que, si bien pueden quedar cubiertos bajo su sombra, no siempre son exactamente parte integrante de éste: es el caso de la llamada programación "de farándula" y de algunas formas de humor. Esas variantes utilizan a los medios de comunicación y sus recursos, con capacidad de confundirse con el caudal informativo y captar la atención del público, y pueden resultar atrayentes por distintas razones para la audiencia, lo que no las eleva a transformarse por ello en un gran aporte.
En el Chile actual, hemos conocido últimamente casos de frontera, a propósito de expresiones vertidas en programas de TV por un ácido humorista que nadie se atreve a tocar, posiblemente por miedo a ser aludido también. Así, en un escenario de luces, donde a menudo celeridades o aspirantes ríen de que se rían de ellas, toleran que se las imite, aceptan bromas sobre su cuerpo, su inteligencia o sus capacidades, se exponen y se muestran en instancias que podrían preservar para sí mismas y prefieren ser nombradas que no serlo – no importa a propósito de qué-, empiezan a ser motivo de injerencia personas que no han optado por esos caminos y que no se toman alegremente sobrenombres, mofas, burlas o insultos.
Si reclaman, les caen encima mitos que no se compadecen con la madurez de nuestra sociedad: los políticos deben aceptar la exposición a estos ataques; las mujeres no pueden quejarse de ofensas salvo que tengan una trayectoria en la militancia del feminismo o los estudios de género; haber criticado a otros es una justificación para ser víctimas de tales denotaciones.
Querer obligar a aceptar tratos indignos, descalificando a quienes los padecen o considerando que es su culpa por ser conocidas, es un escenario propicio para el abuso y para confundir la libertad de expresión con el derecho al insulto.
Participar en política sin duda importa exposición a la crítica, a las discusiones e incluso a arrebatos de los contrarios, pero no es un cheque en blanco para autorizar el ataque personal, físico, la agresión injustificada; adherir o no a movimientos feministas o de género no es condición para experimentar la condición de mujer y defenderla. Por último: no es lo mismo estimar que una persona carece de idoneidad para un cargo o que ha hecho una gestión desafortunada, que ridiculizarla repetidamente.
Tampoco se espera del colectivo creer que hay una especie de validación por el horario, por la naturaleza del programa o porque eso ha sucedido antes. Más bien suena a una renuncia frente a la vulgaridad y al ataque aparentemente divertido, pero hiriente.
Estas situaciones muchas veces se disuelven en juicios o requerimientos (como dice alguno, muerto de la risa: "Arriesgo demanda"), pero lo más interesante de analizar es cómo operan en nuestra sociedad mínimas reglas de solidaridad y reacciones de repugnancia frente a tales excesos: ¿Ya no nos molestan ni nos sorprenden? ¿Dan lo mismo mientras no se rían de mí?
La majestuosa libertad de expresión que tanto ha costado a varias generaciones de chilenos no debería terminar siendo el juguete del bufón de palacio.
Ángela Vivanco Martínez, abogada y profesora de Derecho Constitucional UC, doctora en Derecho y Ciencias Sociales para la Universidad de La Coruña, España
FOTO: FRANCISCO FLORES SEGUEL /AGENCIAUNO
En una sociedad democrática la libertad de expresión es fundamental; significa una auténtica garantía de participación de las personas en la cosa pública aunque no ostenten cargos, además de asegurar el escrutinio sobre los órganos del Estado y la competencia entre ideas y propuestas, lo cual es propio del pluralismo democrático.
Una difícil tarea ha sido definir los contenidos y límites de la libertad de expresión, pues hay espacios en que puede intersectarse con otros derechos, tales como la honra, la privacidad y la propia imagen. Ello ha motivado la necesidad de que los jueces y legisladores empleen sus esfuerzos en solucionar eventuales conflictos, acudiéndose a la ponderación entre unos derechos y otros, evitando su jerarquización a priori.
Sin embargo, hay mensajes o expresiones que se mueven en las fronteras de este derecho y que, si bien pueden quedar cubiertos bajo su sombra, no siempre son exactamente parte integrante de éste: es el caso de la llamada programación "de farándula" y de algunas formas de humor. Esas variantes utilizan a los medios de comunicación y sus recursos, con capacidad de confundirse con el caudal informativo y captar la atención del público, y pueden resultar atrayentes por distintas razones para la audiencia, lo que no las eleva a transformarse por ello en un gran aporte.
En el Chile actual, hemos conocido últimamente casos de frontera, a propósito de expresiones vertidas en programas de TV por un ácido humorista que nadie se atreve a tocar, posiblemente por miedo a ser aludido también. Así, en un escenario de luces, donde a menudo celeridades o aspirantes ríen de que se rían de ellas, toleran que se las imite, aceptan bromas sobre su cuerpo, su inteligencia o sus capacidades, se exponen y se muestran en instancias que podrían preservar para sí mismas y prefieren ser nombradas que no serlo – no importa a propósito de qué-, empiezan a ser motivo de injerencia personas que no han optado por esos caminos y que no se toman alegremente sobrenombres, mofas, burlas o insultos.
Si reclaman, les caen encima mitos que no se compadecen con la madurez de nuestra sociedad: los políticos deben aceptar la exposición a estos ataques; las mujeres no pueden quejarse de ofensas salvo que tengan una trayectoria en la militancia del feminismo o los estudios de género; haber criticado a otros es una justificación para ser víctimas de tales denotaciones.
Querer obligar a aceptar tratos indignos, descalificando a quienes los padecen o considerando que es su culpa por ser conocidas, es un escenario propicio para el abuso y para confundir la libertad de expresión con el derecho al insulto.
Participar en política sin duda importa exposición a la crítica, a las discusiones e incluso a arrebatos de los contrarios, pero no es un cheque en blanco para autorizar el ataque personal, físico, la agresión injustificada; adherir o no a movimientos feministas o de género no es condición para experimentar la condición de mujer y defenderla. Por último: no es lo mismo estimar que una persona carece de idoneidad para un cargo o que ha hecho una gestión desafortunada, que ridiculizarla repetidamente.
Tampoco se espera del colectivo creer que hay una especie de validación por el horario, por la naturaleza del programa o porque eso ha sucedido antes. Más bien suena a una renuncia frente a la vulgaridad y al ataque aparentemente divertido, pero hiriente.
Estas situaciones muchas veces se disuelven en juicios o requerimientos (como dice alguno, muerto de la risa: "Arriesgo demanda"), pero lo más interesante de analizar es cómo operan en nuestra sociedad mínimas reglas de solidaridad y reacciones de repugnancia frente a tales excesos: ¿Ya no nos molestan ni nos sorprenden? ¿Dan lo mismo mientras no se rían de mí?
La majestuosa libertad de expresión que tanto ha costado a varias generaciones de chilenos no debería terminar siendo el juguete del bufón de palacio.
Ángela Vivanco Martínez, abogada y profesora de Derecho Constitucional UC, doctora en Derecho y Ciencias Sociales para la Universidad de La Coruña, España
FOTO: FRANCISCO FLORES SEGUEL /AGENCIAUNO
En base a tres estrategias fundamentales, puedes conseguir un equipo más feliz y productivo a largo plazo, en el que poder retener el talento, fomentar el compromiso con la empresa y propiciar un ambiente unido y constructivo.
La felicidad y la motivación van de la mano en la estructura de las compañías. Donde hay un empleado satisfecho, que se siente valorado y escuchado -con las herramientas tecnológicas fundamentales, facilidades como las oportunidades de conciliación y flexibilidad o valoraciones y alabanzas cuando realiza una labor óptima-, hay un empleado feliz. Conseguir que los trabajadores estén más felices propicia una mejor eficiencia y rentabilidad de la empresa, un equipo más motivado y una mejor reputación de la marca.
La felicidad de los empleados va mucho más allá de un buen sueldo y requiere implementar una serie de medidas integrales que afecten desde a las instalaciones y condiciones técnicas de la propia oficina a la cultura corporativa o a la ejecución de las reuniones. A continuación, encontrarás algunas de las estrategias más interesantes.
La media de horas que permanecemos sentados al día se sitúa en unas 8 horas diarias, lo que puede resultar tremendamente insalubre, causando problemas como el sedentarismo o la obesidad, además de malas posturas si no se cuida este aspecto. Es fundamental invertir en mantener a los empleados sanos, adquiriendo mobiliario ergonómico, las sillas adecuadas y dispositivos y pantallas tecnológicas adaptados a la vista, además de cuidar las condiciones lumínicas, de espacio y de temperatura.
Existe un amplio abanico de opciones según los tamaños de la empresa: algunas ya apuestan por las oficinas compartidas y otras se inclinan por desenvolver su actividad en creativos espacios de coworking. También es importante que existan focos de luz natural, espacios de ocio o destinados al descanso y a comer, así como salas especialmente habilitadas para realizar reunioens productivas. Es ideal que aquellos equipos descentralizados que trabajan de forma remota también se reúnan periódicamente en lugares especializados para ello, además de proporcionarles herramientas de trabajo colaborativo.
La compañía que juega unida, permanece unida. Es por ello que muchas de las empresas más punteras apuestan por realizar comidas, visitas a parques de atracciones, excursiones y viajes pagados a sus empleados. En algunas salidas puede incentivarse la productividad, haciendo planes de futuro, definiendo nuevas metas corporativas e ideando nuevas iniciativas que permitan a todos sentirse parte importante de la comunidad.¿El resultado? Unos niveles mucho más elevados de compromiso, lealtad y cooperación.
Para retener el talento e impulsar la creatividad también es fundamental brindar oportunidades de crecimiento a los integrantes de la plantilla, junto a formación especializada para enriquecer su perfil profesional en forma de cursos, webinars, charlas y debates.
Los empleados que se sienten apreciados son los más comprometidos, un dato que se refleja en estudios recientes como el de la Universidad de Westminster, que señala que 6 de cada 10 encuestados consideran que los líderes podrían mejorar otorgando el debido reconocimiento a la labor de los trabajadores. También, según un informe de Glassdoor, el 69% de los empleados trabajan más y de forma productiva si sienten que son valorados.
Puedes utilizar el blog y las redes sociales de la compañía para propagar las virtudes, el trabajo y el esfuerzo de tu equipo, actualizar su formación y competencias en la sección "Acerca de", compartir sus historias, solicitarles feedback en las reuniones de empresa o a través de alguna herramienta de trabajo colaborativo o animarlos a colaborar en el blog de la compañía con aportaciones expertas, además de darle personalmente la enhorabuena tras el éxito de un proyecto o acción.
Vía | Small Business Trends
Ahora que la Nueva Mayoría agoniza, la izquierda chilena tendrá la oportunidad de forjar una nueva coalición que no se vea frenada por la presencia moderadora de la Democracia Cristiana. Pero ya que la izquierda concuerda solo respecto a su rechazo al modelo económico actual, pero no respecto a qué tipo de sociedad aspira a construir, ese sector no podrá aprovechar la oportunidad. Después de todo, no tiene una hoja de ruta sobre cómo avanzar, porque no tiene un destino común ni objetivos compartidos.
La caída del Muro de Berlín y el desastroso fin de los socialismos reales a fines de los 80 generó una crisis profunda en la izquierda mundial. En Chile, que venía saliendo de la dictadura, la izquierda tomó la bandera de la defensa de la democracia y de los derechos humanos, y convirtió su oposición a la dictadura en la plataforma de unidad para las distintas visiones que coexistían en el sector. Ya que llegó al poder como el socio minoritario de una alianza con el centro, las políticas económicas y sociales impulsadas en los primeros 10 años de democracia fueron aquellas favorecidas por el socio mayoritario de la Concertación. Si bien una buena parte de la izquierda se acostumbró al modelo neoliberal impuesto por la dictadura y dotado en los 90 de un componente social de mercado, otros sectores mantuvieron vivo el argumento de que, apenas la izquierda pudiera ejercer el poder sin necesidad de estar aliada al centro, entonces recién se abrirían las grandes alamedas y se superaría el modelo capitalista.
La llegada de Ricardo Lagos al poder en 2000 y de Michelle Bachelet en 2006 echó por tierra esos sueños de superar el modelo, en tanto ambos Gobiernos realizaron reformas que fortalecían el pilar solidario, pero también profundizaban los principios neoliberales. La aplastante victoria de Bachelet en 2013 produjo una borrachera revolucionaria tardía en aquellos que nunca aceptaron que la única opción era construir más igualdad dentro del modelo capitalista —remodelando, más que usando la retroexcavadora—. Incluso la propia Bachelet hizo suya la tesis de la refundación y de la superación del capitalismo como una opción plausible.
Pero a poco andar, la retroexcavadora chocó con la realidad de que los chilenos quieren mejorar, no cambiar, el modelo. Además, incluso los que quisieran cambiarlo no logran articular propuestas alternativas viables. Como las alternativas al capitalismo no han logrado resultados positivos duraderos en ninguna parte, las ínfulas revolucionarias no lograron pasar de un rechazo al capitalismo a una propuesta de modelo de desarrollo alternativo. En América Latina, ni Venezuela, ni Ecuador, Bolivia o Cuba ofrecen alternativas que permitan imaginar la superación del capitalismo. Es más, para que esos países salgan de las crisis en las que se encuentran inmersos, sus Gobiernos tendrán que adoptar políticas de libre mercado, no profundizar la estatización de las economías.
Precisamente cuando no aparecen alternativas al capitalismo en ninguna parte, la izquierda chilena se encuentra con la posibilidad de construir una propuesta electoral que se diferencie del modelo social de mercado que impulsaron todos los Gobiernos desde 1990 en adelante. El quiebre con la PDC supone la renuncia a la moderación que impulsaba ese partido. Ahora, sin correa al cuello, la izquierda podrá proponer el modelo en el que realmente cree para superar al capitalismo.
Aunque muchos parecen entusiasmados con la oportunidad, han bastado unas semanas desde que desapareció el veto de centro para que quede en claro que la izquierda solo se une en su rechazo al modelo actual. Mientras los moderados —cercanos al laguismo— promueven políticas de competencia y mercado, los revolucionarios del Frente Amplio impulsan abandonar el barco del capitalismo (que ya se hunde, según ellos) y saltar a un barco que iremos construyendo participativamente todos mientras flotamos en alta mar. El candidato oficial de los partidos de izquierda, el senador Alejandro Guillier, personifica la confusión al pasar de las promesas refundacionales un día a un discurso de mejoras de lo que hay al día siguiente.
Por casi 30 años la izquierda culpó a sus socios de centro por las políticas amigables con el mercado que impulsaron los Gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría. Ahora que esa excusa ha desaparecido, la izquierda se ve enfrentada a la dura realidad de reconocer que, aunque los une su rechazo al modelo, ese sector no tiene una hoja de ruta alternativa para construir una alternativa al capitalismo. Por eso, si la izquierda llega a ganar el poder, por más nerviosos que se pongan algunos, entre seguir la derrotada vía del socialismo cubano o chavista, la izquierda chilena solo podrá, siguiendo el ejemplo de Aylwin, darle un rostro humano al neoliberalismo.
Patricio Navia, #ForoLíbero